
Solemos considerar que la razón es el polo opuesto de la emoción, la primera es objetiva y lógica, la segunda subjetiva y dependiente de los estados de ánimo y afectos. Sin embargo ambos términos (razón y sentimientos) pueden ser en realidad dos caras de una misma moneda, y dos aspectos fundamentales en el aprendizaje (sea cual sea la edad de la persona). Según Goethe"el hombre sólo conoce aquello que ama"... aunque un hombre más escéptico podría invertir la frase y decir que "amamos sólo aquello que conocemos". Acostumbramos a decir cosas como "me sentí triste al saberlo", lo que ya nos indica sutilmente que tanto el sentir como el saber van de la mano.
Que importante es esta frase: LAS INTERPRETACIONES QUE HACEMOS DE LOS HECHOS GENERAN DETERMINADOS SENTIMIENTOS...si mal interpretamos podemos generar sentimientos oscuros y dañinos para nosotros y para el resto alguién incapaz de tolerar la frustración producida por una situación X, será incapaz de soportar el ensayo y error necesarios para aprender de dicha situación (entiéndase por ensayo y error el aprendizaje que se genera a partir de los intentos reiterados y errados).
Estas reflexiones me hacen tomar conciencia de lo vital que es educar y cultivar no sólo la razón, sino también los sentimientos que nos limitan cuando nos hacen esclavos de las propias frustraciones, impidiendo que busquemos soluciones y un conocimiento de la realidad.
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